Cuando tengo tiempo y muchas ganas de cocinar, me encanta armar mesas con dips y muchas cositas para picar. Ir cocinando con las cosas que tengo en casa (aunque debo confesar que estoy súper equipada, porque me encanta tener de todo y no me gusta salir a comprar cosas a las apuradas). Además en estos momentos uno puede aprovechar para inventar, crear, y sobretodo para “reciclar” esas cosas que nos van quedando en la heladera. Porque no hay nada más horrible que tirar comida.
A mí el hummus me fascina!. Es una crema de garbanzos muy delicada y sabrosa. Lo probé por primera vez no hace mucho, cuando fuimos a una reunión donde el cocinero hizo toda comida árabe. Empecé a investigar y fuí probando diferentes recetas, hasta que surgió ésta. Yo lo hago medio a ojo, pero trataré de ser lo más precisa posible. Necesitamos:
200 grs de garbanzos
2 dientes de ajo
2 cdas de tahine (pasta de sésamo)
unas gotas de jugo de limón
unas gotas de jugo de limón
Aceite de oliva c/n
Dejar reposar lo garbanzos desde la noche anterior. Hervirlos en agua con sal hasta que estén tiernos. Colar reservando una o dos tazas del agua de cocción. Dejarlos enfriar un poco. Mientras picar groseramente dos dientes de ajo, y colocarlos en un mixer o procesadora. Procesar los garbanzos junto con el ajo, el tahine (pasta de sésamo), el agua de la cocción, e ir emulsionando con aceite de oliva. Rectificar sal y pimienta. Cuando quede una pasta uniforme, está listo. Para servirlo se coloca en un cuenquito con un poco de pimentón ahumado y un chorrito de aceite de oliva.
Para acompañarlo nada mejor que unos grisines caseritos.
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