jueves, 4 de noviembre de 2010

Con lo que encuentres en casa

A veces, las comidas más ricas surgen cuando improvisás. Cuando en la heladera o alacena hay muy poco y hay que usar la imaginación para hacer algo rico. O a veces sólo tenés un poquito de cada cosa, una pechuga de pollo, 3 fetas de jamón, una berenjena y así. Para mí salvadoras son las tartas o las pastas. Con la masa de base, o pasta seca que siempre tenemos, podemos crear platos maravillosos. Sólo hay que animarse y probar, para descubrir así que no sólo existen los fideos con tuco.
Así aparecen recetas como éstas, que la guardé porque me gustó mucho. Es una quiche que la hice combinando algunas cosas que tenía en mi cocina.
Sobre una masa de tarta (si es casera, mucho mejor! se hace casi solita en la multiprocesadora!) puse cebollas caramelizadas, berenjenas y ajíes asados (que lo podés tener hecho con anterioridad y guardado en la heladera), ricotta,  un poco de espinaca (de la de freezer), unas almendras fileteadas y un poco de queso roquefort roto con la mano. La llevas al horno hasta que la masa esté doradita y el queso comience a derretirse. Ya está! Así de rápido. Y no deja de ser una tarta de verduras. Está bueno para ir incluyendo cada vez más ingredientes a nuestra dieta y a la de los chicos.
Sólo se trata de empezar a descubrir que combinación de ingredientes te gusta más y animarse a crear.

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