miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mi lugar en el mundo

Hoy es un día muy importante para mí. Hoy empecé a concretar un proyecto, un sueño que tenía hace bastante y en el cual puse todo mi deseo y mi esfuerzo para comenzar a lograrlo.
Eso me hace pensar que cuando uno realmente desea algo, pero lo desea realmente de verdad, llega.
Antes creía que me importaban ciertas cosas, y pensaba que era mala suerte, que el mercado laboral es complicado, bla, bla, bla. Estaba equivocada, pero equivocada de dirección, insistiendo en algo que no era para mí, que cuando empezó, no sé bien siquiera por qué lo elegí. Es por eso que no avanzaba, porque yo no lo deseaba.
Hoy me siento orgullosa de haberme atrevido a dejar a atrás quien yo no quería ser, decidí que no quiero ejercer la profesión que durante tantos años estudié, sino que quiero pasar el resto de mi vida en una cocina. Porque ya no quiero sentirme dividida, entre lo que debo hacer y lo que quiero hacer. Por mi amor a la cocina, deber y el querer lograron reunirse. Pero porque el debo hacer, lo dicta mi deseo, lo debo hacer para poder ser feliz, porque es lo que quiero.
La cocina es mi lugar. Es en el lugar que elijo estar, porque me motiva, me apasiona, me divierte, me exige, me llena de felicidad.
Hoy me siento más libre, porque estoy empezando a ser, por primera vez en mi vida, fiel a mi deseo.

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